Vuelta al cole, ¿vuelta al acoso?

Con el final de las vacaciones estivales, esta semana ha comenzado la vuelta al cole. Pero ¿qué ocurre si el retorno a las clases supone volverse a encontrar con ese compañero/a abusón del curso pasado?.

Para evitar el “ojo por ojo, diente por diente” hemos de enseñar a nuestros hijos que cuando alguien se meta con ellos lo primero que tienen que hacer es ignorarle, que no le hagan caso, porque es la manera más efectiva para que dejen de hacerlo. Pero en el caso de que el acosador insista con sus burlas o sus amenazas, o en el momento en que ese acoso les haga sentir mal, hemos de insistirles en que deben contárselo a sus profesores inmediatamente, y después en casa también a nosotros.

Todos hemos de actuar para combatir esa lacra que es el bullying (acoso escolar): familia, educadores, centros de enseñanza, ayuntamientos, organismos públicos, medios de comunicación…Desde bien pequeños hemos de enseñarles a respetar a los demás, a ponerse en la piel del otro y a rechazar a los que les ofenden, buscando el apoyo en sus compañeros, en sus profesores y sobretodo en sus padres.

Todos hemos sentido la agresividad en algún momento, y cada persona ha aprendido a canalizar esta emoción de distintas maneras. Los niños con comportamientos agresivos son incapaces de buscar conductas alternativas para conseguir su objetivo porque no saben actuar de otra manera.

Como dice Javier Urra, doctor en psicología y primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid: “La violencia de los niños no es innata, no está en el genoma ni en los cromosomas: es aprendida. Por eso hay que prevenir educando en el afecto, en la sensibilidad, en la compasión, en el perdón, en el manejo del conflicto. Los niños y jóvenes agresivos son una minoría. La mayoría de los niños son felices y hacen felices a los demás“.

 

¿Qué puedes hacer para prevenir el acoso en tu hijo/a?

  • Sobretodo hablar con él/ella, ganarte su confianza día a día, para que te cuente todo lo que le preocupa;
  • Tienes que estar pendiente de los siguientes síntomas: falta de apetito, nerviosismo, insomnio, en general, cualquier comportamiento que se salga de lo habitual;
  • Establece límites y normas en casa: qué es lo que se acepta y lo que no, tanto dentro de casa como en las relaciones con los demás;
  • Enséñale a controlar sus emociones, y a tolerar la frustración.

¿Qué puedes hacer si sospechas que tu hijo puede estar acosando a otros?

  • Tienes que explicarle qué es el acoso para que identifique ese comportamiento;
  • Tienes que hacer que se ponga en la piel de los demás, porque quizás ignora el daño que está causando;
  • Debes explicarle que ese comportamiento es inaceptable también socialmente y puede tener consecuencias legales;
  • Por último, debes dar ejemplo positivo en tu comportamiento con los demás (familia, vecinos, profesores), porque tu hijo/a imita lo que ve en casa: por mucho que le cuentes, al final, lo que aprende es lo que ve.

Ante cualquier problema de acoso escolar o ciberacoso no lo dudes: ponte en contacto con nuestra Línea de Ayuda donde un equipo de psicólogos, mediadores y abogados especialistas en delitos TIC te atenderán.

Foto: Tracy Nanthavongsa para la campaña "The Bully Suicide Project" de Campus Harmony, Inc.